Tras “conversaciones productivas” con Teherán, Trump amplió el plazo para reabrir el estrecho de Ormuz y aplaza cinco días ataques a plantas eléctricas iraníes
WASHINGTON (23 Marzo 2026).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amplió el lunes el plazo para que Irán reabra el crucial estrecho de Ormuz al transporte marítimo internacional, diciendo que su país aplazaría durante cinco días los ataques contra plantas eléctricas iraníes.
Trump hizo el anuncio en su sitio Truth Social horas
antes de que llegara su plazo autoimpuesto.
Escribiendo en letras mayúsculas, dijo que Estados
Unidos e Irán han tenido “muy buenas y productivas conversaciones” que podrían
dar lugar a “una resolución completa y total” en la guerra. Las conversaciones
continuarían “durante toda la semana”, dijo.
Trump añadió que la suspensión de su amenaza de atacar
plantas eléctricas estaba “sujeta al éxito de las reuniones y discusiones en curso”.
Trump no dio más detalles sobre las negociaciones que
habían tenido lugar. Irán no reconoció de inmediato ninguna conversación entre
los países, pero el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, sí dijo que
habló por teléfono con su homólogo turco, Hakan Fidan. Turquía ha sido
intermediario antes en negociaciones entre Teherán y Washington.
El anuncio de Trump se produjo mientras Emiratos
Árabes Unidos informó que su defensa aérea intentaba interceptar nuevo fuego
iraní entrante el lunes por la tarde.
Irán advirtió el lunes que atacará plantas eléctricas
en todo Oriente Medio y minará el golfo Pérsico después de que el presidente de
Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con bombardear centrales eléctricas en
la República Islámica si no reabría el crucial estrecho de Ormuz al transporte
marítimo internacional.
La guerra, ahora en su cuarta semana, ya ha tenido
varios puntos de inflexión dramáticos, como la muerte del líder supremo de
Irán, el bombardeo de un importante yacimiento de gas iraní, y ataques
dirigidos contra instalaciones de petróleo y gas y otra infraestructura civil
en naciones árabes del Golfo. El conflicto ha matado a más de 2,000 personas,
ha remecido la economía mundial, ha hecho que los precios del petróleo se
disparen y ha puesto en peligro algunos de los corredores aéreos más
transitados del mundo.
El ultimátum de Trump y la promesa de represalia de
Irán ahora amenazan con elevar aún más las apuestas, con repercusiones
potencialmente catastróficas para los civiles en toda la región.
Si se llevan a cabo, los ataques podrían cortar la
electricidad a un gran número de personas en Irán y el Golfo y dejar fuera de
servicio plantas desalinizadoras que proporcionan agua potable a muchas
naciones desérticas. También crecen las preocupaciones sobre las consecuencias
de cualquier ataque contra instalaciones nucleares.
El tono febril de la retórica muestra cómo la guerra
se ha descontrolado hasta un punto inimaginable al inicio del conflicto el 28
de febrero, cuando Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear Irán.
Trump
cruza amenazas con Teherán
Trump dijo que Estados Unidos “aniquilaría” las
plantas eléctricas de Irán a menos que el país libere su férreo control sobre
el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, un plazo que habría vencido a
última hora del lunes, hora de Washington, pero que ahora ha sido ampliado .
Irán ha cerrado el estrecho, por el que se transporta
una quinta parte del petróleo mundial junto con otras mercancías importantes,
en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel. Un goteo de barcos ha
logrado pasar, e Irán insiste en que la crucial vía navegable sigue abierta,
sólo que no para Estados Unidos, Israel o sus aliados.
Ese cuello de botella ha causado estragos en los
mercados energéticos, ha empujado al alza los precios de los alimentos y otros
bienes mucho más allá de Oriente Medio y ha enviado ondas de choque por toda la
economía mundial.
“Ningún país será inmune a los efectos de esta crisis
si continúa en esta dirección”, dijo Fatih Birol, el jefe de la Agencia
Internacional de la Energía, con sede en París.
La Guardia Revolucionaria, un cuerpo paramilitar
iraní, prometió represalias si Trump cumplía su amenaza, diciendo que Irán
atacaría centrales eléctricas en todas las zonas que suministran electricidad a
bases estadounidenses, “así como las infraestructuras económicas, industriales
y energéticas en las que los estadounidenses tienen participaciones”.
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher
Qalibaf, dijo que Irán consideraría infraestructura vital en toda la región
como objetivos legítimos, incluidas instalaciones de energía y de
desalinización críticas para el agua potable en las naciones del Golfo.
La agencia semioficial Fars, cercana a la Guardia
Revolucionaria, publicó una lista de esas instalaciones, incluida la central
nuclear de Emiratos Árabes Unidos. Durante el fin de semana, Irán lanzó misiles
dirigidos a Dimona, en Israel, cerca de una instalación clave para el programa
de armas atómicas que se sospecha mantiene el país desde hace tiempo. La
instalación israelí no resultó dañada.
El jefe del Comando Central de Estados Unidos, el
almirante Brad Cooper, afirmó en una entrevista que Irán estaba lanzando
misiles y drones desde zonas pobladas, y sugirió que esas zonas serían atacadas.
“Necesitan quedarse adentro por ahora”, dijo Cooper a
los civiles iraníes en la entrevista con la cadena satelital en farsi Iran
International emitida a primera hora del lunes.
En su primera entrevista individual desde que comenzó
la guerra, Cooper dijo que Estados Unidos e Israel estaban atacando
infraestructura e instalaciones de fabricación para destruir las capacidades de
Irán de reconstruir su ejército.
“No se trata
solo de la amenaza de hoy”, dijo. “Estamos eliminando la amenaza del futuro”.
Israel
lanza ataques contra Teherán
Israel lanzó nuevos ataques contra la capital iraní el
lunes diciendo que había “comenzado una ola de ataques a gran escala” contra
objetivos de infraestructura en Teherán sin dar más detalles de inmediato. Se
oyeron explosiones en múltiples lugares por la tarde. No estaba claro de inmediato
qué había sido alcanzado.
Mientras Estados Unidos desplegaba más buques de
asalto anfibio y marines adicionales en Oriente Medio, Irán desaconsejó un
ataque terrestre.
“Cualquier intento del enemigo de atacar las costas o
islas de Irán conducirá, naturalmente y de acuerdo con la práctica militar
establecida, al minado de todas las rutas de acceso (...) en el golfo Pérsico y
a lo largo de las costas”, dijo el Consejo de Defensa de Irán en un comunicado.
El uso generalizado de minas podría poner en peligro
no sólo a los buques militares sino a decenas de barcos comerciales que esperan
para pasar por el estrecho de Ormuz, y una limpieza se prolongaría durante
mucho tiempo después de que terminara el conflicto.
Trump ha dicho que no tiene planes de enviar fuerzas
terrestres a Irán, pero también ha dicho que mantiene todas las opciones.
Israel ha sugerido que sus fuerzas terrestres podrían participar en la guerra.
Israel también ha atacado a la milicia vinculada a
Irán Hezbollah en Líbano durante la guerra, mientras el grupo ha disparado cientos
de cohetes contra Israel.
En los últimos días, Israel ha atacado muchos
edificios de apartamentos en Beirut y bombardeado puentes sobre el río Litani
en el sur de Líbano.
El presidente libanés Joseph Aoun calificó el ataque
contra los puentes como “un preludio a una invasión terrestre” , mientras
Egipto denunció los ataques como un “castigo colectivo” a los civiles por las
acciones de Hezbollah.
Las autoridades dicen que los ataques israelíes han
matado a más de 1,000 personas en Líbano y desplazado a más de 1 millón.
El número de muertos de Irán en la guerra ha superado
los 1,500, dijo su Ministerio de Salud. En Israel, 15 personas han muerto por
ataques iraníes. Al menos 13 miembros del ejército estadounidense han muerto,
junto con más de una docena de civiles en la Cisjordania ocupada y en estados
árabes del Golfo.
Los
precios del crudo suben más de un 50% desde el inicio de la guerra
Los precios del petróleo se mantuvieron obstinadamente
altos en las primeras operaciones de la jornada, con el precio del crudo Brent,
el estándar internacional, en torno a 113 dólares por barril, casi un 55% más
desde que comenzó la guerra.
Jorge Moreira da Silva, un alto funcionario de
Naciones Unidas, dijo que el mundo ya ha visto un efecto dominó, incluidas
“subidas exponenciales de precios del petróleo, el combustible y el gas”, con
un impacto de gran alcance en millones, principalmente en países en desarrollo
de Asia y África.
“No hay una solución militar”, dijo.
En otra señal de los efectos de gran alcance, el
gigante químico surcoreano LG Chem dijo el lunes que tuvo que cerrar una
importante planta industrial porque la guerra había interrumpido los
suministros de nafta, un producto petrolero utilizado en la fabricación de
plásticos.


No hay comentarios.: