"Cuba no es un enemigo de Estados Unidos, ni quiere serlo": Dice canciller Bruno Rodríguez en exclusiva
NUEVA YORK (29 Mayo 2026).- Cuba no es ni puede ser una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de los Estados Unidos, Cuba tiene una profunda vocación de Paz, afirmó el canciller Bruno Rodríguez Parrilla en entrevista exclusiva con Prensa Latina.
Rodríguez Parrilla,
quien dejó claro que “Cuba no es un enemigo para Estados Unidos, ni quiere
serlo”, respondió preguntas de esta agencia de noticias al término de dos días
y medio de trabajo en Nueva York, donde presentó la posición de su país y
denunció la amenaza militar y el cerco energético en una sesión formal del
Consejo de Seguridad de la ONU convocada por la presidencia China de este
órgano.
Prensa Latina (PL):
¿Sobre la base de qué insiste el Gobierno de Estados Unidos en esa matriz de
opinión?
Bruno Rodríguez (BR):
Cuando el Gobierno de los Estados Unidos, cuando usa ese falaz y ridículo
argumento de la supuesta amenaza, lo que pretende es manipular a la opinión
pública estadounidense, cubana y mundial.
Lo que quiere es tratar de justificar una política que es genocida, es un crimen de lesa humanidad, es un castigo colectivo, figuras todas reconocidas en el derecho internacional. Tratan de justificar un cerco de combustible que provoca daños humanitarios extraordinarios y trata de preparar a la opinión pública para tratar de culpar al Gobierno cubano de los efectos que precisamente y de manera deliberada por diseño provocan las medidas que ha tomado.
Es pura calumnia, es
una fábula, pero que hay que tomarse en serio porque el imperialismo
estadounidense es agresivo y hay que tomar en serio sus amenazas y prepararse
siempre para el peor escenario, aunque Cuba hará todo lo posible por evitar una
escalada militar.
Cuba no es una
amenaza para el Gobierno de los Estados Unidos ni para la seguridad nacional ni
la política exterior de este país, en primer término, porque es una isla pequeña
y esta es una superpotencia nuclear. En segundo lugar, porque Cuba tiene una
profunda vocación de paz.
Es parte de los
principios de la Revolución cubana, es un pueblo pacífico. Es un país que
siempre ha contribuido a preservar la paz y la seguridad internacionales,
hemisféricas y regionales, que ha hecho contribuciones muy importantes a la paz
como han sido por ejemplo los procesos de paz en Colombia.
Fue en La Habana
precisamente donde los jefes de Estado y Gobierno de toda la región firmaron la
proclama de toda la América Latina y el Caribe como zona de paz, que es uno de
los grandes aportes del General de Ejército Raúl Castro Ruz a la política exterior
de la Revolución cubana.
Esta proclama desde
entonces se ha quedado consagrada como un elemento esencial necesario del
derecho internacional y que tiene una permanente mención en los debates, la
narrativa y los documentos que aprueban los estados de la región, en la
composición de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños o en otros
grupos regionales o subregionales.
De otra parte, Cuba
no es un enemigo de los Estados Unidos ni nunca se ha propuesto serlo. No
quiere serlo de ninguna manera, en primer lugar, porque hay vínculos profundos,
afectivos, fraternales, entre el pueblo cubano y el pueblo de los Estados
Unidos, porque hay una fuerte presencia de nacionales cubanos residentes en los
Estados Unidos.
Además, porque la
mayoría de los estadounidenses y de los cubanos residentes en los Estados
Unidos siempre han tenido una postura a favor de la normalización de relaciones
entre ambos países contra la hostilidad y el bloqueo económico comercial
impuesto a Cuba.
Actualmente la
mayoría de los estadounidenses y de los cubanos aquí en Estados Unidos, se
oponen a una aventura militar contra Cuba, que tendría consecuencias humanitarias
y de otra naturaleza incalculables y se oponen fervientemente al cerco
energético que provoca daños humanos extraordinarios, sufrimientos, privaciones,
dolor a las familias cubanas.
PL: Cómo evalúa el
tratamiento del tema Cuba en la prensa occidental a partir del incremento de la
agresividad del Gobierno de Estados Unidos.
BR: El Gobierno de
Estados Unidos históricamente, pero de una manera muy aguda ahora ha desatado
una guerra no convencional contra Cuba. Me refiero a una guerra cognitiva, a
una guerra cultural, a una guerra psicológica, a tratar de persuadir a las
personas honestas en los Estados Unidos, a los cubanos y a la comunidad
internacional de objetivos humanitarios, de que quiere proteger al pueblo
cubano, mientras culpa al Gobierno cubano de las dificultades socioeconómicas
actuales.
Es decir, tratan de
censurar la verdad, de ocultar la verdad, de manipular la información y para
eso cuenta con fondos multimillonarios y con plataformas tecnológicas digitales
muy potentes.
La mayor parte de las
plataformas tecnológicas que hospedan a las redes digitales y que conducen el
funcionamiento de Internet pertenecen a corporaciones estadounidenses que
tienen vínculos especiales con el Gobierno de Estados Unidos, que las obliga y
presiona para utilizarlas como un arma digital.
Una característica de
la política de este gobierno en este periodo ha sido la de realizar
constantemente declaraciones oficiales públicas hostiles contra Cuba,
amenazadoras, ultimátum, para tratar de presionar al gobierno, al pueblo cubano
para tratar de imponer concesiones inaceptables en aspectos que solo pertenecen
al fuero de nuestros asuntos internos, a la soberanía y a la libre determinación
de nuestro pueblo.
La gran prensa
tradicional estadounidense, que hoy es multimedial, tiene un gran peso en el
ámbito comunicacional y también el gobierno de Estados Unidos tiene una enorme
capacidad, a partir de la propiedad privada que mencionaba antes de las
plataformas digitales de manejar las redes de forma políticamente motivada.
He sabido que la
prensa establecida y las redes digitales, dan una apariencia de democracia y de
libertad que es totalmente falsa. Se sabe que responden a sus dueños, y
responden al oligopolio estadounidense, a esta plutocracia y siempre actuarán sobre
la base de sus intereses.
Aunque es verdad en
que hay momentos en que la prensa estadounidense ha actuado de forma más
independiente, en particular cuando el pueblo estadounidense es consciente de
la realidad, cuando tiene algún nivel de información real, cuando conoce
incluso de manera limitada la verdad y entonces no se deja engañar por su
gobierno ni por sus políticas.
Otra característica
ha sido en este periodo la presión constante sobre la gran prensa
estadounidense y sobre las redes digitales para publicar información sesgada,
manipulada contra Cuba para amplificar los mensajes de la narrativa hostil y
mentirosa del Gobierno de los Estados Unidos.
Por ejemplo, el
observatorio de medios de Cubadebate ha hecho análisis muy interesantes sobre
este tema y ha demostrado los vínculos y la coordinación entre el Departamento
de Estado y algunos medios como Axios, USA Today o Politico, precisamente al
servicio de la agenda del Departamento de Estado contra Cuba.
Y en tercer lugar ha
sido típico de este periodo también la filtración malintencionada por parte del
gobierno estadounidense de lo que se trata en conversaciones diplomáticas o en
contactos que deberían ser para que sean productivos, discretos.
De manera que puedo
decir que sí que hay una amenaza militar real, pero que la agresión cognitiva,
cultural, comunicacional, ha estado de una forma u otra siempre presente pero
que en este último periodo se ha agudizado y se ha agravado de una manera extrema.
El pueblo cubano no
se deja confundir porque tiene un alto nivel de instrucción y está muy bien
informado y sigue estos temas con mucho detenimiento, interés y de una manera
crítica, de una manera asertiva y yo espero que el pueblo estadounidense, sobre
todo los jóvenes estadounidenses y menos la opinión pública mundial se dejen
engañar por esta propaganda malintencionada y políticamente motivada del
Gobierno de Estados Unidos, en particular del Departamento de Estado.
PL: Nos interesaría
escuchar su comentario acerca de la pretendida acusación del Departamento de
Justicia al líder cubano Raúl Castro.
BR: Yo trabajaba
precisamente como representante permanente ante las Naciones Unidas cuando
aquel 24 de febrero de 1996 se produjo el derribo de las avionetas que violaron
el espacio aéreo y la soberanía de Cuba y soy testigo de primera mano de los
hechos que ocurrieron aquí en Naciones Unidas al respecto.
La instrucción de
cargo contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz es un acto infame, es una
afrenta a nuestro pueblo, a la dignidad nacional. El General de Ejército Raúl
Castro Ruz no solo es un líder internacional reconocido y es el líder la
Revolución cubana, sino que es una figura histórica reconocida y venerable
Debo decir que no
podría ver explicación alguna para el hecho de que el gobierno de Estados
Unidos haya demorado 30 años en dar este paso calumnioso e insólito, por qué,
por qué no lo hizo antes, por qué lo hace precisamente en este momento.
En segundo lugar, es
obvio que esta decisión, que es una decisión totalmente política, no legal, ni
judicial, lo que busca es generar pretextos adicionales para justiciar una
agresión militar contra Cuba o el bloqueo de combustible o las medidas
adicionales de endurecimiento del bloqueo que ha tomado en los últimos días
como es la aplicación de sanciones secundarias.
Es decir, sanciones
contra países, entidades, personas de negocios, compañías de terceros países
con intereses en Estados Unidos, pero que no tienen ningún vínculo de negocios
con Cuba, con cual busca ampliar el efecto de intimidación de amedrentamiento
que caracteriza, que es una de las herramientas que caracterizan a este
gobierno.
Es una movida
políticamente inescrupulosa, destinada a engañar a la gente, engañar a los
ciudadanos estadounidenses en primer lugar y también a la comunidad
internacional.
En tercer lugar, es
un acto ilegal, porque las cortes de los Estados Unidos ni la procuraduría
general de los Estados Unidos pueden tener jurisdicción sobre hechos que no
ocurrieron en territorio estadounidense o sobre personas que no están en el
territorio estadounidense, entonces es también una burda maniobra ilegal y
fraudulenta desde el punto de vista del derecho internacional y del derecho
nacional de prácticamente de todos los estados y también de la ley cubana.
En cuarto lugar,
nosotros afirmamos categóricamente que el derribo se produjo como consecuencia
de la complicidad de autoridades norteamericanas con este grupo que realizó
actividades terroristas contra Cuba, en particular su cabecilla es un
terrorista, participante directo en actos terroristas contra Cuba, que
utilizaron la fachada supuestamente humanitaria para realizar actos terroristas
y hostiles contra Cuba.
Yo recuerdo que se
habían realizado no menos de 25 violaciones del espacio aéreo cubano
brutalmente. Yo recuerdo las imágenes de sobrevuelo a la ciudad de La Habana
rasantes a muy baja altura incluso lanzando octavillas a la población.
Yo recuerdo la
indignación de la gente en la calle, y la indignación del personal diplomático
aquí en Nueva York que decían ‘¡¿hasta cuándo se va a permitir a esta gente
violar la soberanía cubana?!’
Este hecho ocurrió
también -en particular- por la complicidad de las autoridades y de las agencias
de aplicación de la Ley en la Florida. Sabían por sus propias fuentes que estos
vuelos ocurrirían, pudieron haber impedido que los aviones despegaran, sabían
que los planes de vuelo eran falsos, que se alteraban, que declaraban otras
rutas.
El Departamento de
Estado, incluso algún funcionario del Departamento de Estado había participado
directamente en estos actos. El Presidente de los Estados Unidos entonces había
dado garantías formales de que impediría la continuidad de estas violaciones
del espacio aéreo cubano.
El Gobierno de Cuba
publicó una nota oficial advirtiendo a todo el mundo que próximas violaciones
del espacio aéreo serían respondidas, serían repelidas, serían respondidas
militarmente y se derribarían los aviones.
El cabecilla de esta
operación se mantuvo volando por detrás de las dos avionetas que fueron
derribadas, conocía perfectamente, conoció perfectamente durante la operación,
porque fue advertido por radio, fue advertido por las señales convencionales
internacionales hechas por los aviones cubanos que a menos de que abandonaran
el territorio nacional serían derribados.
Lo que hizo el
cabecilla fue mantenerse él en espacio aéreo internacional y dejar avanzar las
otras dos avionetas sabiendo que serían objeto de un derribo.
¿Por qué no fue
derribada la tercera avioneta donde estaba el cabecilla de esta operación?, por
respeto al espacio aéreo internacional.
El Gobierno de
Estados Unidos manipuló la información del lugar del derribo, que reitero,
aseguro, fue en el espacio aéreo y marítimo cubano.
Una vez que se
produjo el derribo las autoridades estadounidenses pidieron inmediatamente
autorización para tratar de buscar sobrevivientes y encontrar los restos de las
avionetas. Autoridad que se concedió inmediatamente.
Y donde fueron a
buscar fue precisamente dentro del espacio marítimo cubano, después
pretendieron manipular el lugar del derribo, engañar a los expertos de la
Organización de Aviación Civil Internacional a los que no permitieron el acceso
a la evidencia, solamente pudieron escuchar una cinta de grabación estadounidense
sin poder trabajar con ella.
Trataron de
establecer la coordenada del lugar del derribo a partir de la posición de dos
barcos que se encontraban allí, después fue evidente que la bitácora de una de
las embarcaciones había sido alterada.
Pero el Gobierno de
Estados Unidos podía haber presentado una evidencia irrefutable del lugar del
derribo que son sus datos del radar y sus datos satelitales. Nunca lo hicieron.
Hasta hoy nunca lo han hecho, por qué ocultar esa evidencia fundamental
De manera que puedo
decir que, en todos los órdenes ético, político y legal, este acto indecente,
infame, de instruir cargos al General de Ejército estará condenado al fracaso y
lo que hace es fortalecer la firmeza y la decisión de nuestro pueblo de
defender la Revolución y al líder tan querido por todos nosotros.
PL: Sobre el diálogo
entre Estados Unidos y Cuba, ¿qué comentario puede hacernos?
BR: En esta etapa ha
habido algunos intercambios, algunos contactos, algunas conversaciones con el
Gobierno de los Estados Unidos como ha sido publicado.
Lamentamos la falta
de progreso y la inconsistencia en la conducta del Departamento de Estado que
no se atiene a un único rasero, tiene una conducta en las reuniones
diplomáticas y por otra parte realiza constantemente declaraciones hostiles,
agresivas, amenazadoras.
Pretende usar la
amenaza militar, pretende dar ultimátum a través de la prensa, es decir lo que
no hace de manera oficial en las conversaciones; sin embargo, lo hace a través
de los medios.
Alimenta
constantemente a la prensa con enfoques malintencionados, mentirosos, inexactos
y constantemente filtra a las redes digitales información tóxica, todo ello
dirigido a confundir al pueblo estadounidense, al pueblo cubano, y a la
comunidad internacional.
A pesar de esa
conducta, Cuba continuará tratando de resolver los problemas bilaterales a
través de medios diplomáticos y espera que la parte estadounidense muestre
buena voluntad y demuestre en los hechos que quiere avanzar hacia una mejor
relación bilateral.
Quedó demostrado en
un periodo anterior, cuando retornaron los Cinco Héroes a Cuba, cuando se
permitieron los viajes individuales de los ciudadanos norteamericanos a nuestro
país o cuando se establecieron las embajadas que es posible para ambos países resolver
problemas bilaterales.
Ello cuenta con un
consenso muy mayoritario dentro del pueblo cubano, dentro de los Estados Unidos
y con un gran reconocimiento de la comunidad internacional y aunque no se
tomaron medidas reales de flexibilización del bloqueo en aquel momento, si se
avanzó en 22 áreas de cooperación que fueron beneficiosas para ambos países.
Cuba tiene, por
ejemplo, tratamientos médicos y fármacos de última generación que sería
beneficioso que estuviera al alcance de los ciudadanos estadounidenses.
¿Por qué prohibir a
los ciudadanos estadounidenses viajar a nuestro país y formarse una opinión de
primera mano visitándonos?
¿Por qué no mantener
cooperación en asuntos de salud, científicos, culturales, académicos,
deportivos, en temas ambientales o de distinta naturaleza? No tiene ninguna
justificación más allá de la hostilidad y de la política de cambio de régimen
que aplica el gobierno de los Estados Unidos.
Históricamente el
Gobierno Revolucionario, el Comandante en Jefe Fidel Castro, el General de
Ejército Raúl Castro, el primer secretario y presidente Miguel Díaz-Canel
consistentemente siempre han estado dispuestos al diálogo con los Estados
Unidos dirigido a tratar de resolver los problemas bilaterales y a encontrar la
manera de tener una relación civilizada a pesar de las diferencias entre ambos
gobiernos.
Siempre se ha
planteado que este diálogo ha de basarse meramente en los principios
universalmente reconocidos, en los principios del derecho internacional y de la
Carta de las Naciones Unidas.
Tendrá que ser serio,
responsable, basado en el derecho internacional, en la igualdad soberana de los
estados, en absoluto pie de igualdad, sobre la base del respeto mutuo, en
beneficio recíproco de ambos países y por supuesto sin precondiciones ni
injerencias en los asuntos internos de los países.
PL: ¿Cómo fue la
recepción del mensaje de Cuba en el Consejo de Seguridad?
BR: Fue una reunión a
nivel ministerial que trató los temas relacionados con el derecho
internacional, el multilateralismo, el orden internacional y que reflejó un
amplio consenso en el mundo contra la guerra, en defensa de la paz, las medidas
coercitivas unilaterales, en respaldo al derecho al desarrollo, en respaldo al
derecho a la libre determinación, el derecho a la vida.
Fue una sesión en la
que se reiteró la centralidad de la Organización de Naciones Unidas en la
conducción de los asuntos internacionales, en la que se reclamó el imperio del
derecho internacional contra la tentativa de imponer otras reglas al capricho
del imperialismo estadounidense o de imponer la doctrina totalmente ilegal y
supremacista, de la imposición de la paz mediante la fuerza y en el caso de
nuestra región la Doctrina Monroe y su nuevo corolario.
De manera que puedo
decir que el debate fue positivo e intenso, que respaldó las posiciones que
Cuba defiende en relación con estos temas importantes.
Que escuchó con
atención la denuncia de Cuba y la apelación que a nombre del Presidente de la
República y de nuestro Gobierno hicimos a la comunidad internacional, al pueblo
estadounidense y en particular a sus jóvenes.
Tuvimos también una
veintena de encuentros bilaterales con otros cancilleres y dignatarios
asistentes. Tuvimos la oportunidad también de dirigirnos al mundo y al pueblo
cubano, y al pueblo estadounidense a través de dos importantes cadenas de
televisión norteamericanas.
Yo siento que ha sido
una visita rápida, intensa y productiva que ha contribuido a exponer las
posiciones y los reclamos de nuestro pueblo en un momento particularmente agudo
del conflicto de Estados Unidos contra Cuba.


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