El hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, Marius Borg, condenado a cuatro años de prisión por dos delitos de violación

OSLO, Noruega (15 Junio 2026).- Marius Borg Høiby, el hijo que la princesa Mette-Marit de Noruega tuvo de soltera, ha sido declarado culpable por unanimidad de dos delitos de violación, por lo que se le impone una pena de cuatro años de cárcel tras este escándalo de gran repercusión para la monarquía noruega que se ha sincronizado con el agravamiento de salud de su madre, la princesa heredera.

El joven de 29 años, que se encuentra en prisión preventiva desde la víspera de su juicio por nuevos actos de violencia contra su pareja, fue acusado de 40 cargos por los que la fiscalía pedía una pena de siete años y siete meses de cárcel. Borg, que no ha estado presente durante la lectura de la sentencia este lunes por motivos de salud sí ha participado en la sesión por videoconferencia, también ha sido condenado a pagar 640.000 coronas (casi 60.000 euros) en concepto de indemnización a tres de las seis mujeres que le acusaban.

Absuelto de dos de las acusaciones de violación por las que se le juzgó entre febrero y marzo pasados, también ha sido condenado por violencia doméstica contra una exnovia —lo que actuó como detonante del caso—, amenazas, filmación a mujeres sin consentimiento, infracciones de tráfico y varios delitos menores que él mismo admitió. Una de las violaciones sin penetración por la que se le ha condenado tuvo lugar en el 2018 en el sótano de la casa familiar del príncipe heredero Haakon de Noruega, el palacio de Skaugum, y la otra tuvo lugar en la fiesta posterior a partido de críquet en el 2024.


La única denunciante que asistió a la lectura de la sentencia no pudo contener las lágrimas al conocerse el fallo. Conocida durante el proceso como “la mujer de Oslo”, el tribunal ha considerado acreditado que fue víctima de una violación mientras dormía por parte de Borg. La mujer declaró que se despertó cuando el acto sexual ya había comenzado y afirmó que no había dado su consentimiento. La fiscalía presentó además vídeos grabados con el teléfono de él como prueba de que la mujer no estaba en condiciones de oponerse o consentir.

En este tipo de casos penales existe un requisito probatorio muy estricto, que el tribunal no ha considerado cumplido en dos de las acusaciones de violación que se hacían contra Borg. Esto no significa que el tribunal no se crea a las víctimas pero recuerda que toda duda razonable y fundada tiene que favorecer al acusado. Antes de dictar sentencia, el tribunal ha avisado que la decisión se basa en la acusación formal: por tanto, si existía una posibilidad realista de que fuera inocente, sería absuelto. En este sentido, el tribunal recuerda en la sentencia que el abuso en las relaciones domésticas es un grave problema social que puede ser difícil de probar.

Las partes tienen dos semanas para estudiar el veredicto y decidir si lo aceptan o apelan la decisión del tribunal. Entre los múltiples giros del caso, el último movimiento de la defensa de Borg es solicitar su libertad por la enfermedad de su madre. Ante el tribunal, Borg declaró en esa petición de libertad para estar con su familia que le resulta insoportable permanecer encerrado mientras sigue el empeoramiento de salud de su madre. “Cada domingo que nos vemos, podría ser la última vez que nos veamos”, citó el medio noruego VG. La justicia noruega por el momento ha rechazado su excarcelación por este motivo.

Borg ha comentado anteriormente cómo es su vida en prisión. “Estoy en régimen de aislamiento, con muy poco contacto humano. Recibo dos o tres visitas semanales, pero aparte de las de los guardias, la interacción humana es mínima. Las visitas duran solo una hora. Es muy difícil no ver a nadie durante tanto tiempo”, declaró desde la prisión de Oslo, que alberga a 244 reclusos, donde hasta este momento se encontraba en régimen de aislamiento como suele ser habitual para los presos acusados de violación en Noruega. Esta prisión de Oslo pronto quedará vacía debido a las obras de renovación, y según medios noruegos a Borg le trasladarían a la prisión de Ila.

Por su parte, Mette-Marit de Noruega está gravemente enferma y hace dos semanas la casa real anunció que la princesa había entrado en la lista de espera para un trasplante de pulmón. La fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada entre el 2017 y el 2018 se ha agravado en los últimos meses, coincidiendo también con las revelaciones sobre la extensa e íntima correspondencia que Mette-Marit mantenía con Jeffrey Epstein, por la que se disculpó en una entrevista televisada. Según el príncipe Haakon, su esposa necesita oxígeno a diario y eso no es una solución definitiva.

Ante los requerimientos de la prensa noruega, las oficinas de comunicación de palacio respondieron este lunes que la casa real no tiene comentarios sobre la resolución del caso.

 


Por ENRIC TRIAS/La Vanguardia


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