Papa León: «Nostra aetate adoptó una postura firme contra el antisemitismo»
CIUDAD DEL VATICANO (15 Junio 2026).- El Papa León XIV se reunió el lunes con representantes de la United Jewish Appeal-Federation of New York, agradeciendo a la organización su labor de ayuda a las poblaciones vulnerables y subrayando que, en un mundo aún marcado por la división y el conflicto, la declaración del Concilio Vaticano II «Nostra aetate» nos instaba a «superar los malentendidos del pasado para avanzar hacia la colaboración en pro del bien común».
«Reconociendo la
dignidad inherente a todos los hombres y mujeres, Nostra aetate adoptó una
postura firme contra el antisemitismo y declaró que la Iglesia rechaza toda
forma de discriminación o acoso por motivos de raza, color, condición de vida o
religión».
El Papa León XIV hizo
este recordatorio al reunirse con representantes de la United Jewish
Appeal-Federation of New York el lunes por la mañana en el Vaticano.
Gratitud por ayudar a las poblaciones vulnerables
El Santo Padre les
dio la bienvenida recordando que su organización sirve como instrumento de la
filantropía judía global, proporcionando ayuda humanitaria y servicios sociales
a poblaciones vulnerables, incluyendo a los pobres, los refugiados, los ancianos
y las personas con discapacidad, en Nueva York, Israel y en más de setenta
países más.
«Estos esfuerzos»,
dijo el Papa León, «reflejan un claro reconocimiento de la dignidad humana y la
fraternidad, en sintonía con el propio compromiso de la Iglesia con el
desarrollo humano integral y la llamada a amar al prójimo».
Recordó que este
compromiso compartido tiene un significado especial a la luz de la historia
común de cristianos y judíos y de su ascendencia espiritual en Abraham, Isaac,
Jacob y José.
Nostra aetate
El Santo Padre se
refirió al documento histórico del Concilio Vaticano II de 1965, la Declaración
Nostra aetate sobre la relación de la Iglesia con las religiones no cristianas,
cuyo sexagésimo aniversario celebró la Iglesia el año pasado.
Dijo que «abrió un
nuevo horizonte de encuentro, respeto y hospitalidad espiritual», y afirmó,
entre otras cosas, «la verdad de que pertenecemos a una sola familia humana», y
condenó el antisemitismo y toda discriminación o acoso por motivos de raza,
color, condición de vida o religión.
Trabajar juntos por el bien común
«En un mundo aún
herido por la división y el conflicto», subrayó el Papa León, «nos llamó a
superar los malentendidos del pasado para avanzar hacia la colaboración por el
bien común».
Con este espíritu, el
Papa León pasó a describir el servicio a los pobres, marginados e indefensos
«como un medio de encuentro con lo sagrado», señalando que a través de ellos la
voz divina sigue hablándonos.
Al concluir su
discurso, el Santo Padre les agradeció su dedicación a ayudar a los pobres y
necesitados, a hacer frente al odio y la intolerancia, y a trabajar por
construir un mundo mejor para todos.
«Que vuestra misión»,
dijo, «fortalezca el diálogo, profundice el entendimiento mutuo y contribuya a
la paz tan necesaria en nuestro mundo».
Por DEBORAH CASTELLANO LUBOV/Vatican News


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