PLD llama abrir una reflexión nacional sobre las garantías que deben impedir la utilización política de la justicia
SANTO DOMINGO, República Dominicana (1 Junio 2026).- El Partido de la Liberación Dominicana considera indispensable abrir una reflexión nacional sobre las garantías que deben impedir la utilización política de la justicia.
Las consideraciones fueron emitidas a propósito del
dictamen de un auto de no ha lugar a favor de los exministros Gonzalo Castillo
y José Ramón Peralta, dictado el pasado viernes por la jueza del Cuarto Juzgado
de la Instrucción del Distrito Nacional, al concluir que no existe responsabilidad
penal en su contra.
Entiende que ninguna organización política, ningún
ciudadano y ningún servidor público deberían ser objeto de persecuciones
prolongadas sustentadas más en intereses coyunturales que en pruebas concluyentes.
El secretario general del PLD, Johnny Pujols, quien
fungió de vocero en la rueda de prensa de los lunes, dijo que el partido
celebra que a los compañeros Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta se les haya
reconocido en sede judicial lo que durante años sostuvo su partido, sus
familiares y amplios sectores de la sociedad dominicana: que las acusaciones
formuladas en su contra carecían de fundamento suficiente para justificar su
envío a un juicio de fondo.
Acompañaron al secretario general en la rueda de prensa, los tres vicepresidentes del PLD, Temístocles Montás, Zoraima Cuello e
Yván Lorenzo, el secretario de Asuntos Jurídicos, los miembros del Comité
Políticos, Alejandrina Germán, Margarita Pimentel y Richard Medina, así como
Yulibelis Wandelpool del equipo jurídico
El PLD considera que el reconocimiento judicial
constituye también una reivindicación moral para quienes durante años fueron
sometidos a impedimentos de salida del país bajo alertas migratorias ilegales,
prisión preventiva, campañas de descrédito público, afectaciones económicas,
serias afectaciones de salud y un profundo sufrimiento personal y familiar.
“Ninguna
decisión judicial puede devolver completamente el tiempo perdido, el daño
reputacional sufrido o las consecuencias emocionales que estos procesos
produjeron en ellos y en sus seres queridos”, agregó.
Señaló que igualmente el PLD esta reflexión a todos
los compañeros que han sido descargados por los tribunales después de años de
procesos judiciales, medidas restrictivas y exposición pública. “La justicia no
sólo debe sancionar cuando corresponde; también debe reconocer y proteger los
derechos de quienes resultan inocentes”.
Dijo que, sin embargo, más allá de los casos
particulares, las recientes decisiones judiciales obligan al país a reflexionar
sobre una cuestión de fondo: el riesgo que representa para la democracia la
utilización política de los mecanismos de justicia.
Manifestó que la reciente decisión del Cuarto Juzgado
de la Instrucción del Distrito Nacional recuerda una verdad esencial de todo
Estado de derecho: una acusación no equivale a una condena, corresponde
exclusivamente a los tribunales determinar responsabilidades sobre la base de
pruebas válidas y suficientes.
“La presunción de inocencia no constituye un privilegio; es una garantía constitucional que protege a todos los ciudadanos, independientemente de sus ideas políticas o de la posición que ocupen en la sociedad”, sostuvo el vocero del PLD.
Afirmó que se presentaron acusaciones como verdades
definitivas cuando aún debían ser sometidas al escrutinio judicial. “Esa verdad
ha comenzado a abrirse paso y nada podrá detenerla. Nunca hubo casos. No se
trata de culpables o inocentes, se acusó a quienes se podía instrumentalizar
para destruir al PLD. Esa verdad ha comenzado a florecer y nada podrá
detenerla”.
Por esa y otras razones el PLD propone que la sociedad
dominicana asuma el compromiso de que nunca más la justicia sea utilizada como
instrumento de competencia política, las conferencias de prensa sustituyan las
decisiones de los tribunales y la filtración selectiva de expedientes se
convierta en un mecanismo de condena anticipada.
Asimismo, la prisión preventiva sea utilizada como
castigo antes de una sentencia, los procesos judiciales se prolonguen innecesariamente
más allá de los límites razonables establecidos por la ley, se vulneren la
presunción de inocencia, el debido proceso y el derecho a una defensa efectiva.
Igualmente, se utilicen mecanismos administrativos
nacionales o internacionales para afectar derechos, reputaciones o carreras
políticas al margen de las garantías del debido proceso.
ral



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