Quince años de prisión al dominicano Mello Cotorra por explotar a dos colombianas con falsas ofertas de trabajo en Santiago
SANTO DOMINGO, República Dominicana (14 Julio 2026).- El Tercer Tribunal Colegiado del distrito judicial de Santiago impuso una condena de 15 años de prisión a Alexander Antonio Rodríguez, conocido como “Mello Cotorra”, por su responsabilidad en un caso de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes en perjuicio de dos ciudadanas colombianas. La sentencia se dictó tras comprobarse que Rodríguez, mediante engaños y manipulación, facilitó el ingreso de las víctimas a República Dominicana bajo la promesa falsa de empleos.
Mello Cotorra fue
hallado culpable de violación a los artículos 1 y 3 de la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de
Migrantes y Trata de Personas.
El expediente instrumentado por el Ministerio Público
establece que Rodríguez, después de traer a las víctimas a la República
Dominicana, las obligó a ofertarse sexualmente, además de golpearlas e
intimidarlas para que saldaran una supuesta deuda económica que habían
contraído.
El órgano acusador apoderó al Tercer Tribunal
Colegiado del distrito judicial de Santiago, de los resultados de sus
indagatorias, en las que el fiscal investigador y director del Departamento de
Trata y Tráfico Ilícito de Migrantes, Juan Osvaldo García, identifica,
individualiza y somete al escrutinio judicial al encartado.
Los hechos ocurrieron en septiembre del año 2023
después de que una de las víctimas se comunicara vía telefónica con el ahora
condenado, quien le manifestó en ese momento que podía emplearla en República
Dominicana, en labores como camarera, lo que contribuiría a mejorar
sustancialmente sus condiciones económicas.
En la etapa de juicio, la fiscal litigante,
representante del Ministerio Público, Aida Medrano Gonell, estableció frente a
los juzgadores que el procesado, que se encontraba en la ciudad de Medellín,
Colombia, realizó todas las diligencias para traer al país a la mujer,
asumiendo él mismo los gastos económicos.
En escenarios distintos, explica la litigante, el
encartado también hizo contacto con otra de las víctimas, a quien le hace el
mismo ofrecimiento laboral, incurriendo en falsas promesas. Desde Medellín,
Colombia, el procesado ingresó al país junto a las víctimas el 14 de enero del
2024 por el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA).
El Ministerio Público explica que, una vez Rodríguez
tiene bajo su dominio a las víctimas, quienes se encontraban en un estado de
vulnerabilidad e indefensión por su condición de extranjería, e ignorando las
verdaderas condiciones laborales, este les advierte que habían contraído una
deuda de 4 mil dólares, de los cuales debían pagar 500 dólares cada viernes, y
los martes 5 mil pesos, para pago de renta del lugar donde estaban alojadas.
Para saldar la deuda, Rodríguez le dijo que tenían que
satisfacer las apetencias sexuales de clientes que él mismo contactó.
Rodríguez intimidaba a las víctimas para que
accedieran a prostituirse a cambio del dinero que él mismo administraba y usaba
a su antojo.
En su lectura de lo acontecido, la litigante detalla
que el procesado había adoptado una actitud de dominio y manipulación contra
las mujeres, con insultos, maltrato verbal, golpes e intimidación.
Durante el juicio, también, se aportaron pruebas con
las cuales se demostró que el procesado violó a una de las víctimas.
En los hechos que narró el Ministerio Público ante las
juezas Deyanira Méndez, Kimberly Tatis e Ingrid Liberato, se plantea que en
enero del 2024 un oficial del Ejército dominicano que había recibido la
denuncia de un transeúnte, sorprendió al ahora condenado golpeando y sometiendo
a la voluntad a las víctimas, en las cercanías de un centro de diversión
nocturno en el municipio Puñal, momento desde el cual el hombre fue puesto bajo
arresto y, posteriormente, sometido a la justicia.


No hay comentarios.: