Zoo Dominicano: “El Guardia con el Tolete”


Se trataba de un merengue de fuerte contenido político escrito por Enriquillo Sánchez en 1964, que compara a los gobiernos y a los presidentes con nuestra fauna animal, desde Horacio Vásquez hasta el Triunvirato.

Su título original es “El Zoo Dominicano”, pero desde que se escuchó por primera vez, la gente lo llamó por su estribillo contagioso: “El Guardia con el Tolete”, y así ha pasado a la posteridad:

“Sacaron a un viejo con Chiva/ y pasamos por zoquetes/ Sufriendo treinta años a un chivo/ Y al guardia con el Tolete...”

“Después que matán’ al chivo/ Entraron los siete gatos/ Llevándose hasta los trapos/ Y al guardia con el Tolete...

“Luego vino un presidente/ Y le llamaron Ovejo/ El cual perdió... Ya se sabe/ del guardia con el Tolete...

“Sonándole ahora un foete/ Entraron los tres jumentos/ Cargándole batimentos/ al guardia con el Tolete...

“¿Quiénes son los que están mandando? Coro: el Guardia con el Tolete...

“Por más que cante o te grite/ Coro: El Guardia con el Tolete...

“Por más que se patalee/ Coro: El Guardia con el Tolete...

“¿Quién está detrás de la silla?/ Coro: El Guardia con el Tolete...”

Esa última frase...
El Triunvirato prohibió su difusión radial, pero en esos tiempos --los meses previos a la revuelta de 1965-- el país vivía en estado de semi desobediencia civil. Nadie le hacía caso a los mandatos de ese gobierno de facto y “El Guardia con el Tolete” se convirtió en un himno al bufeo gubernamental.

Eran tiempos de mucha represión militar y policial, y de desafío a una autoridad impuesta a la fuerza.

Los militares en las calles se sentían aludidos cuando la gente cantaba “El Guardia con el Tolete”, y en los pueblos y en los barrios respondían con violencia desproporcionada a las provocaciones en bares y lenocinio tan de moda en esa época.

Cuando Balaguer llegó al poder, el primero de julio de 1966, en todas sus comparecencias públicas aparecían siempre detrás de la silla presidencial los jefes militares de la época... Y con la represión política, volvió a ponerse de moda el merengue de Enriquillo Sánchez.

¿Y Quién está detrás de la silla...? La gente respondía: “El Guardia con el Tolete...”

Pero al humor político se fue adicionando la vulgaridad del merengue de doble sentido que desbordó los niveles de tolerancia de una sociedad cerrada que empezó a reclamarle al gobierno de Balaguer el imperio de la ley sobre la decencia y las buenas costumbres dominicanas.

La gotera de Juana

El maestro Félix del Rosario puso de moda un merengue muy pegajoso de triple sentido: La gotera de Juana...

Y de inmediato llegó Johnny Ventura con “El negro ahí...” Y más tarde “El Tabaco”, que se consideró un himno a Peña Gómez.

La situación llegó a un nivel de intolerancia de parte de la mojigatería social, a tal punto que hasta el arzobispo de Santo Domingo, monseñor Octavio Antonio Veras, exigió a las autoridades “detener el desenfreno de la vulgaridad musical”.

Balaguer impartió instrucciones para que se prohibieran las composiciones musicales consideradas vulgares, pero fue poco el caso que se le hizo.

Entonces se vio obligado a ir a la televisión:

“...Quedan terminantemente prohibidos La gotera de Juana, errr cachimbo es fuerrrte y errr negro AHÍ...”

En sus gesticulaciones clásicas al hablar, Balaguer señalaba con “er dedo purgarrr” hacia atrás de su silla...

Y ahí quien estaba era el jefe del Ejército. Un negro retinto... ¡El guardia con el Tolete! 


Por CESAR MEDINA
El autor es periodista y productor televisivo

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