Venezuela detuvo a tres oficiales de su Guardia
Nacional por estar presuntamente involucrados en el tráfico de 1,3 toneladas de
cocaína en un vuelo de Air France de Caracas a París, según informó el
Ministerio Público del gobierno bolivariano.
La incautación de la droga, valorada en 270,19
millones de dólares, ocurre poco después de que Washington acusara nuevamente a
Venezuela de fallar en su lucha contra el tráfico de la cocaína proveniente de
Colombia.
Fiscales imputarán a un primer teniente, a un
sargento primero y a un sargento segundo, este último del Comando Antidrogas de
la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), por "presunta vinculación con el
decomiso", dijo el Ministerio Público en un comunicado.
Autoridades de París detuvieron a otras seis
personas: tres italianos y tres ingleses, agregó. La droga estaba escondida en
valijas que fueron registradas bajo nombres falsos que no correspondían a los
pasajeros del vuelo de Air France que arribó al aeropuerto parisino Charles de
Gaulle, según confirmaron fuentes policiales francesas.
Funcionarios del gobierno francés dijeron que la
droga fue encontrada ya hace unos días, pero los detalles de la operación
apenas se dieron a conocer este fin de semana. En tanto, autoridades
venezolanas precisaron que fue decomisada el 20 de septiembre.
Por su parte, Air France dijo que todavía estaba
tratando de averiguar cómo fue contrabandeada la droga en el avión.
"Dependiendo de los resultados de estas investigaciones, se tomarán
medidas inmediatas para reforzar nuestros chequeos de equipaje y bienes a las
salidas de ciertos puntos sensibles", expresó la aerolínea en un
comunicado.
Sin embargo, para el ministro del Interior y
Justicia de Venezuela, Miguel Rodríguez, hubo complicidad entre integrantes de
la aerolínea y los militares venezolanos detenidos.
"Se presume la complicidad casi evidente de
elementos de la misma línea aérea (Air France). ¿Cómo llegan a Francia esas
maletas sin pasar por los controles normales?", cuestionó.
País
de tránsito
Expertos antinarcóticos sostienen que la ubicación
de Venezuela, con acceso privilegiado al Mar Caribe y el océano Atlántico, la
hace una ruta de las preferidas para los aviones y barcos que transportan la
cocaína colombiana a los Estados Unidos y a Europa a través de América Central
y África.
En ese sentido, Washington lleva más de una década
acusando a Venezuela de hacerse la vista gorda ante el contrabando de drogas, y
ha señalado a varios militares de alto rango y a aliados del partido gobernante
como "capos de la droga".
La Casa Blanca dijo en un reporte anual que divulgó
este mes que Venezuela, junto con Bolivia y Myanmar, no había hecho grandes
esfuerzos durante los últimos 12 meses para cumplir con sus obligaciones bajo
los acuerdos internacionales antinarcóticos.
El gobierno del presidente Nicolás Maduro, en
cambio, asegura que tales críticas constituyen una campaña de desprestigio por
motivos políticos.


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