Egipto condena a muerte al líder de los Hermanos Musulmanes y a otros 182 islamistas
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EL CAIRO (21 Junio 2014).- Said Yusef, bautizado por
los medios de comunicación egipcios como "el juez de las
ejecuciones", continúa haciendo honor a su fúnebre apodo al mantener la
pena de muerte dictada previamente contra 183 simpatizantes del ex presidente
Mohamed Mursi. Entre ellos se encuentra el líder supremo de los Hermanos
Musulmanes, Mohamed Badía, quien acumula más de 40 casos en su contra y ya
había sido condenado el pasado jueves a perecer en la horca, junto a otras 13
personas, en una sentencia que deberá ser confirmada el próximo 3 de agosto.
El tribunal que ha hecho público su veredicto en la
localidad de Minya, situada a unos 300 kilómetros al sur de El Cairo, tenía que
decidir el destino de los 683 adeptos del derrocado presidente islamista que
habían sido condenados a la pena capital en un primer juicio celebrado el
pasado 28 de abril. Tras considerar el dictamen no vinculante del gran muftí
Shauqi Alam, máxima autoridad religiosa del país, el magistrado ha tomado su
decisión final, en la que cuatro de los acusados han visto conmutadas sus
condenas por la de cadena perpetua y el resto han sido declarados inocentes.
Numerosos
cargos
Los procesados se enfrentaban a numerosos cargos que
incluyen el asesinato de dos policías y el asalto a la comisaría de Adwa, en la
provincia de Minya, en los disturbios desatados el 14 de agosto de 2013 tras el
violento desalojo policial de las acampadas pro Mursi en la capital egipcia. El
veredicto puede ser apelado ante el Tribunal de Casación.
Se trata del mayor proceso judicial de la historia
del país. Las autoridades egipcias ilegalizaron y declararon organización
terrorista a los Hermanos Musulmanes del derrocado presidente Mohamed Mursi.
Fuentes de la Defensa han calificado el caso de
ridículo, aduciendo que muchos de los acusados ni siquiera se encontraban en
Minya el día de autos. Ésta es la misma versión que mantienen algunos de los
familiares, quienes esperaban frente a las puertas de la corte penal que sus
allegados estuviesen en la lista de los liberados. El abobado Abdel Hamid ha
informado además de que ninguno de los defendidos se encontraba presente en la
sala. De los 683 sólo 110 permanecen bajo custodia, mientras que los demás han
sido juzgados en ausencia.
El
'carnicero' de la Justicia egipcia
El presidente del tribunal, Said Yusef, ha
demostrado con creces que no le tiembla la mano a la hora de firmar sentencias
de muerte. El pasado mes de marzo, un primer veredicto en el que enviaba al
patíbulo a 529 personas, provocaba una fuerte oleada de críticas dentro y fuera
de Egipto, no sólo por el número de condenados sino por la falta de garantías
procesales denunciadas por la defensa y por diversas organizaciones de derechos
humanos. En en la segunda y definitiva sesión celebrada en abril, el magistrado
confirmó la pena capital para 37 de ellos, mientras que 492 vieron conmutada su
sentencia por la de cadena perpetua.
Hasta la fecha, ninguno de los veredictos dirigidos
contra los seguidores del ex presidente Mursi se ha traducido en ejecuciones.
No obstante, el goteo de muertos en las calles no cesa. Este viernes dos
hombres perdían la vida en El Cairo en enfrentamientos con las fuerzas de
seguridad, en una jornada de manifestaciones organizadas por los Hermanos
Musulmanes para protestar contra las masivas sentencias de muerte. Según
fuentes gubernamentales, 53 personas fueron detenidas en las concentraciones
que se desarrollaron en numerosas ciudades del país.
Desde octubre de 2011 no se había llevado a cabo
ningún ajusticiamiento, de acuerdo con un informe de Amnistía Internacional,
hasta que la racha se rompió el pasado jueves. Sólo trece días después de que
el flamante presidente de Egipto, Abdel Fatah Al Sisi, tomara posesión de su
cargo, tres hombres eran llevados a la horca por su implicación en diferentes
casos de asesinato.
También la prensa local informa de que bajo los
mandatos de Mohamed Mursi y del ya ex presidente interino, Adli Mansour, no se
ejecutaron este tipo de sentencias. Resulta simbólico que su reanudación se
haya producido dos días antes antes del juicio en el que 183 personas, entre
ellos varios menores, han recibido la pena máxima contemplada en la legislación
egipcia.
ROCÍO
LÓPEZ/Especial para EL MUNDO


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