MADRID (8 Mayo 2015).- Rafael Nadal encontró la mejor forma de quitarse los
nervios de encima, venciendo al búlgaro Grigor Dimitrov, el primer rival de
enjundia que le ha tocado en el torneo de Madrid, y el español espera ahora al
ganador del duelo entre el checo Tomas Berdych y el estadounidense John Isner,
ya en su octava semifinal.
Nadal se impuso por 6-3 y 6-4 en una hora y 47
minutos, y logró la primera victoria importante, de renombre, desde Roland
Garros el pasado año cuando se impuso a su compatriota David Ferrer (entonces
cinco del mundo), al británico Andy Murray (8) y al serbio Novak Djokovic (2)
en la final.
Desde entonces, con parón por lesiones y operación
de apendicitis por medio, Nadal no ha encontrado la manera de hacerse con un
triunfo que le inyecte moral. Así, perdió contra Berdych (7) en el Abierto de
Australia, cuando el checo cortó 17 derrotas consecutivas ante el de Manacor, y
luego ante el canadiense Milos Raonic (6) en Indian Wells.
Una victoria contra el surafricano Kevin Anderson
(15) en Melbourne y ante Isner (19) en Montecarlo eran sus mejores referentes
contra jugadores importantes esta temporada, hasta que este viernes sentenció a
Dimitrov a su sexta derrota.
Se impulsó Nadal en un buen servicio, que aunque lo
cedió hoy por primera vez en la semana, y dos veces, le ayudó en momentos
importantes, y en machacar al virtuoso revés a una mano de su rival, como suele
hacer contra el suizo Roger Federer.
Estuvo algo lento de piernas el español, pero fue
más sólido y estable que Grigor, que llegó a este duelo con moral tras hacerse
con la décima victoria ante un jugador 'top ten', el suizo Stan Wawrinka, y que
soñaba con alcanzar la semifinales por primera vez en la Caja Mágica.
Tampoco soltó en exceso y con acierto su derecha
Nadal, con demasiados fallos que se le quedan pegados a la red, porque todavía
no tiene ajustado su golpe conductor y peca en exceso al envolverla, y porque
sufrió cuando el búlgaro colocó la suya invertida.
Pero su garra le llevó a remontar un 3-1 adverso en
el segundo parcial, buscando profundidad con su resto y tomando la iniciativa
después, para aumentar la impotencia de Dimitrov, que quedó patente en su
maltrecha raqueta, partida en dos cuando cedió su saque en el 3-3. A partir de
ahí la moral del búlgaro se deshizo y sus nervios hicieron el resto para que
Rafa gane su partido 13 consecutivo en Madrid.
Ganó Nadal y se anotó su victoria 14 en tierra esta
temporada, en la que tiene tres derrotas. Y sumó confianza, porque está en la
penúltima ronda sin ceder un solo set en tres partidos disputados, con
esperanzas de lograr su tercer título consecutivo en Madrid y el quinto en
total.


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