EXPLOSIÓN MATA A OCHENTA PERSONAS Y DEJA HERIDAS MÁS DE 200 EN AFGANISTÁN
Categorias:
internacionales
KABUL (22 Julio 2016).- Al menos 80 personas murieron el sábado
y 231 resultaron heridas por la explosión de artefactos explosivos durante una
marcha de protesta en la capital afgana, Kabul, informaron funcionarios del
Ministerio de Salud. El grupo Estado Islámico se atribuyó la autoría del
atentado durante la marcha de la empobrecida comunidad hazara.
Según un comunicado publicado en la agencia de
noticias en línea Aamaq, vinculada con el grupo extremista, dos milicianos
detonaron sus chalecos explosivos en medio de las multitudes de manifestantes
de la minoría hazara.
El doctor Waíd Majroeh, director de relaciones
internacionales del Ministerio de Salud Pública, reveló las cifras de víctimas
el sábado.
Con su protesta, los manifestantes reclamaban que se
modificara un proyecto de tendido eléctrico para incluir a su empobrecida
provincia natal. El anterior gobierno afgano modificó esa ruta en 2013. Los
líderes de la protesta afirmaron que ese cambio demuestra los prejuicios contra
su comunidad, que supone hasta el 15% de los 30 millones de habitantes del
país.
Era la segunda marcha que se organizaba contra los
planes actuales de tender una línea eléctrica regional, un proyecto de varios
millones de dólares. La última protesta, en mayo, reunió a decenas de miles de
personas.
La llamada línea TUTAP cuenta con el apoyo del Banco
Asiático de Desarrollo, con participación de Turkmenistán, Uzbekistán,
Tayikistán, Afganistán y Pakistán. El plan original trazaba la línea a través
de la provincia de Bamiyan, en las tierras altas centrales, donde vive la
mayoría de los hazara. Bamiyan está sumido en la pobreza, aunque es
mayoritariamente pacífico y tiene potencial como destino turístico.
Los hazara son en su mayoría musulmanes chiíes y se
les considera el grupo étnico más pobre del país. A menudo se quejan de
discriminación.
El grupo Estado Islámico ve a todos los chiíes como
apóstatas. Poco antes de la declaración del Estado Islámico, el portavoz de los
talibanes envió un correo electrónico a The Associated Press negando cualquier
implicación de los talibanes en la explosión.
Ramin Anwari, testigo en el lugar, dijo que había
visto hasta ocho cuerpos en la zona de Demazang, donde los manifestantes se
preparaban para acampar tras una marcha de cuatro horas.
Una de las organizadoras de la protesta, Laila
Mohamadi, dijo haber llegado al lugar poco después de la explosión y que había
visto “muchas personas muertas y heridas”.
La policía había pasado la noche moviendo camiones y
contenedores a la ciudad para cortar carreteras e impedir que los manifestantes
llegaran al centro de la ciudad o al palacio presidencial. Tiendas y otros
negocios se vieron obligados a cerrar, y el movimiento en la ciudad de 4,5
millones de personas quedó restringido seriamente.
Los manifestantes del sábado —muchos menos que en
mayo— habían avanzado a pie o en bicicleta por su ruta en los barrios del oeste
de la ciudad, de mayoría hazara. Coreaban lemas contra el presidente, Ashraf
Ghani, y el director ejecutivo del país, Abdula Abdula, exclamando “Muerte a la
discriminación” o “Todos los afganos son iguales”.
Afganistán sufre un grave desabastecimiento de
electricidad, y menos del 40% de la población está conectado a la red nacional,
según el Banco Mundial. Casi el 75% de su electricidad es importada.
Una fuente familiarizada con la financiación y
planificación de la TUTAP indicó a AP que el cambio se decidió por cuestiones
de coste, en declaraciones bajo condición de anonimato porque no estaba
autorizada a hacer declaraciones sobre el tema.


No hay comentarios.: