OBAMA: LA PRIMERA VEZ QUE VINE A MADRID NO LO HICE EN EL AIR FORCE ONE, SINO CON MOCHILA
MADRID (10 Julio 2016).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha
aterrizado en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) a las 23:00 horas,
procedente de Varsovia. A pie de avión le aguardaba elRey Felipe VI. Bienvenida
al más alto nivel, pese al horario intempestivo, para la primera visita de un
presidente de EEUU en los últimos quince años.
Obama se ha entrevistado en el
Palacio Real con el Rey Felipe VI, que le ha agradecido el viaje, pese a las
difíciles circunstancias que atraviesa su país tras los tiroteos de Dallas.
"Desearía haber podido quedarme más, pero hemos tenido una semana
difícil", ha lamentado el presidente de EEUU en el Palacio Real, que ha
comenzado su intervención con un "muchas gracias" en español.
Obama
ha sido recibido por el Rey en misma puerta principal del palacio de Oriente,
en la Plaza de la Armería, donde los alabarderos de la Guardia les han rendido
honores.
El dirigente estadounidense ha recordado, con cierto humor, su primer
viaje a España cuando tenía 26 años: "La primera vez que vine a Madrid no
lo hice en el Air Force One, sino con mochila. Era joven, llevaba una mochila a
la espalda, iba andando a todas partes y comía en plan barato. Es un orgullo
estar aquí".
Además, ha valorado los nexos entre ambos países que
"comparten los mismos valores: la libertad, el Estado de Derecho y el
respeto" y ha resaltado la "profunda y estrecha relación" entre
EEUU y España. El dirigente de EEUU también ha ensalzado la figura de Felipe
VI, "que al igual que su padre, es un símbolo viviente de la fortaleza de
la nación" y ha agradecido la amabilidad del Rey y la Reina Letizia con su
familia durante su reciente visita a nuestro país: "Mis hijas aman
España".
Es más, Obama ha prometido volver cuando deje de ser presidente,
"una visita que será mucho más larga". Intensas gestiones El Gobierno
de Rajoy, y antes el de Zapatero, removieron diplomáticamente Roma con Santiago
para que Obama viajara en tiempo y forma a España. No lo consiguieron. Ahora,
cuando el Ejecutivo español está en funciones y el presidente norteamericano es
ya un lame duck (pato cojo) a tiro de piedra de abandonar la Casa Blanca, se
produce la tan deseada visita.
Felipe VI recibe a Obama en la base aérea de
Torrejón. EFE
La mala suerte ha querido que los graves sucesos de
Dallas vinieran a oscurecer el acontecimiento. Los dos días completos que Obama
reservaba para España han quedado reducidos a menos de 24 horas.
A la agenda
inicialmente prevista del presidente de EEUU, en apenas 12 horas, se le dio la
vuelta como a un calcetín.Se ha anulado el festivo paseo por Sevilla en
compañía de Felipe VI; se ha borrado el encuentro con jóvenes emprendedores en
los madrileños Teatros del Canal; se ha cancelado el almuerzo con los Reyes y
más de un centenar de invitados en el Palacio Real y se ha cambiado de fecha y
hora el encuentro con Rajoy en La Moncloa.
Sólo se mantiene completamente
inalterada la visita, con un discurso potente incluido, a la base naval de Rota
(Cádiz), pieza clave del escudo antimisiles de la OTAN y de los intereses
militares norteamericanos en Europa.
En la base, de uso conjunto, recalan cuatro
destructores con la bandera de barras y estrellas y trabajan 2.846 militares y
400 civiles estadounidenses con sus familias. Una América en miniatura que
Barack Obama no podía pasar por alto. El capítulo de la Defensa se perfila así
como el primer motivo del viaje del presidente de EEUU.
Agradecer a España su
compromiso con la Alianza Atlántica y con la maquinaria militar norteamericana
que en buena medida le da sustento. No sólo Rota es esencial en este pacto
hispano estadounidense.
También figura la base aérea de Morón (Sevilla), que es
la sede permanente de la fuerza de despliegue rápido de marines para las crisis
en África y el área del Mediterráneo.
En Morón hay desplegadas 21 aeronaves con
2.200 militares y 500 civiles.
Más allá de demostrar la satisfacción de
Washington por la buena marcha de las relaciones en materia de Defensa -el
Convenio bilateral en este terreno se modificó por última vez hace apenas un
año-, no habrá lugar para acuerdos de calado en el encuentro que mantendrán
Obama y Rajoy.
Tanto la Administración norteamericana como el actual Gobierno
español están de salida y en una situación así no es posible adquirir
obligaciones trascendentes.
El presidente de EEUU y el presidente en funciones
del Gobierno de España tienen previsto un encuentro en el palacio de La Moncloa
que durará aproximadamente 45 minutos y que se cerrará con una declaración de
ambos ante la prensa coincidiendo con el arranque de los informativos de
televisión de las 15.00 horas.
Antes, a primera hora, el Rey habrá agasajado al
visitante con una recepción oficial en el Palacio Real. Las relaciones
bilaterales, que ahora atraviesan un momento de calma dulce tras las tensiones
derivadas de la guerra de Irak, el feo de Zapatero a la bandera estadounidense,
la retirada fulminante de las tropas españolas de aquel país y, posteriormente,
de Kosovo, serán abordadas por Rajoy y Obama.
No hay duda de que ambos
expresarán su deseo de verlas fortalecerse. Para EEUU es importante consolidar
sus canales de contacto con la UE, ahora que su principal aliado en Europa, el
Reino Unido, ha decidido abandonar el club.
Además, entre Madrid y Washington
siempre hay un terreno de intersección en América Latina. La convulsa situación
en Venezuela, la transformación aún muy incipiente en Cuba, el frenazo en
economías emergentes tan grandes como la brasileña y, sobre todo, la enorme
presencia hispana en EEUU, son ámbitos en los que los intereses españoles y
norteamericanos se cruzan.
Presumiblemente no faltará tampoco un repaso, aunque
el tema ya haya sido abordado en el marco de la cumbre de la OTAN, a la
situación que afronta ahora la Unión Europea, y muy especialmente los mercados
financieros, como consecuencia del Brexit, el auge de los populismos y los
movimientos eurófobos y la crisis de los refugiados.
Las inminentes elecciones
en EEUU y el momento de incertidumbre política que atraviesa España, pendiente
de unas complicadas negociaciones para la formación de Gobierno, también
estarán a buen seguro sobre la mesa.Barack Obama, cuando abandone esta misma
noche España, habrá tenido ocasión también de contactar con los tres líderes de
las fuerzas políticas mejor situadas en las urnas. Pedro Sánchez, secretario
general del PSOE; Pablo Iglesias, candidato y líder de Unidos Podemos y Albert
Rivera, presidente de Ciudadanos, mantendrán breves encuentros con el
presidente de EEUU en la Base de Torrejón.


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