BOGOTÁ (7 Marzo 2017).- Era medio día cuando los habitantes de la localidad
de Fontibón se enteraron que en el bar Oxígeno, ubicado en la carrera 100 con
calle 25 G, las autoridades hallaron a cuatro personas muertas y dejaron otra
herida. Las víctimas, dos dueños del local y dos empleados, fueron amordazados
y posteriormente asesinados con arma blanca, según las autoridades.
Los hechos ocurrieron en la madrugada, justo cuando
cerraron el bar. El coronel Dairo Hernán Puentes, comandante operativo de la
Policía Metropolitana de Bogotá, aseguró que “las personas estaban haciendo
aseo en el momento del asesinato”. Las sillas estaban sobre las mesas, no había
ninguna botella de licor y se encontraron utensilios de limpieza.
Si no hubiera sido por la alerta de los familiares
de las víctimas, nadie hubiera notado el crimen. Los vecinos no escucharon
ruidos y la fachada del local estaba cerrada, como todas las mañanas. Virgelina
Olaya, mamá de una de las víctimas y empleada doméstica de los dueños del bar,
fue quien reportó preocupada la ausencia de sus jefes.
“Yo trabajo en la casa de los dueños del bar
cuidando a sus hijos. Ellos tenían el local hace seis años y desde entonces
llegaban a su casa a las 4:30 a.m., muy puntual. A esa hora me levanté y como
no los vi, llamé primero a mi hijo, que era uno de los meseros, pero no me
contestó. Me angustié y llamé a los hermanos de mis jefes y ellos denunciaron a
la Policía”.
Las autoridades llegaron y apenas entraron al
segundo piso, donde está ubicado el bar, encontraron sangre. Unos metros más
adelante estaban los cuerpos amarrados, cuatro muertos y uno herido. De
inmediato pidieron el apoyo de policía judicial y de una ambulancia para
trasladar al sobreviviente al Hospital de Fontibón. Las autoridades
determinaron que recibieron 17 puñaladas.
Aunque los investigadores aún no se atreven a
diagnosticar las causas de los hechos, los familiares afirman que,
probablemente, se trató de un atraco, pues la pareja nunca recibió amenazas ni
tenía enemigos. Sin embargo, algunas pruebas hacen inclinar la balanza por la
opicón de la venganza.
La Policía le pidió a los ciudadanos que si tienen
alguna pista o saben de los responsables denuncien a la Línea 123.
¿Quiénes eran las víctimas?
Los dueños se llamaban Franklin Caicedo (39 años) y
Graciela Trujillo (37 años). Tenía dos hijos de 11 y 6 años. Este último con
problemas de autismo. Caicedo era oriundo del departamento de Nariño, mientras
que Graciela, de Huila.
Sus familiares cuentan que eran propietarios de este
local y de otro de venta de celulares. Esperanza Mateus, cuñada de las
víctimas, expresa que era una pareja muy trabajadora y no tenían líos y jamás
recibieron amenazas. “Por eso creo que se trata de un atraco, pero tenemos que
esperar qué nos dicen los investigadores”.
Las otras dos víctimas eran los meseros del lugar.
Uno de ellos, Duver Trujillo, hijo de Virgelina, apenas tenía 18 años y acababa
de finalizar sus estudios de bachillerato. Solo trabajó un mes en Óxigeno. Del
otro mesero solo se supo que se llamaba Luis, tenía 23 años y provenía de
Chocó.
La única persona que sobrevivió, al parecer, era el
DJ del bar. Ahora está en el hospital y su estado es reservado.


No hay comentarios.: