LEY BUSCA PROHIBIR FUMAR DENTRO DE LOS APARTAMENTOS DE VIVIENDAS PÚBLICAS EN NYC
NUEVA YORK (13 Noviembre 2015).- La lucha de la
ciudad de Nueva York contra el cigarrillo sumó ayer un importante aliado, el
Gobierno federal, que propuso una nueva ley para hacer a las viviendas públicas
100% libres del tabaco, algo que ya ha generado polémica entre algunos
residentes que consideran la medida como una invasión a su privacidad.
El secretario del Departamento de Vivienda y
Desarrollo Urbano (HUD), Julián Castro, anunció el proyecto de ley federal que
prohibiría fumar dentro de las viviendas públicas en toda la nación, además de
en áreas comunes dentro y fuera de los edificios y a 25 pies de las oficinas
que administran las viviendas.
“Tenemos una responsabilidad de proteger a los
residentes de los efectos del humo de segunda mano, especialmente a los niños y
ancianos que sufren de asma y otros males respiratorios”, dijo Castro en un
comunicado. “La ley propuesta mejoraría la salud de 760,000 niños y ayudaría a
las agencias públicas a ahorrar $153 millones en salud, reparaciones y fuegos
prevenibles”, agregó.
La medida requeriría que 18 meses después de firmada
la ley, más de 3,100 agencias públicas de viviendas del país sigan la regla.
Por ahora, el HUD abrió un periodo de 60 días para que el público dé su opinión
sobre la propuesta.
El proyecto de ley impactará en gran medida a la
ciudad de Nueva York, debido a que aquí se encuentra el mayor sistema de
viviendas públicas de la nación donde residen casi 500,000 personas, un gran
porcentaje de ellas hispanas.
Desde hace tiempo, la Autoridad de Vivienda Pública
de la ciudad (NYCHA), prohíbe a los residentes fumar en corredores y escaleras,
regla que muchos ignoran según pudo comprobar El Diario después de hablar con
una docena de residentes de los proyectos Borinquen Plaza Houses y Bushwick
Houses, ambos en Brooklyn. Los empleados de limpieza prefieren no decirles nada
a los fumadores, mientras que los vecinos prefieren seguir de largo y evitar
altercados.
No
todos están contentos
Sobre la nueva ley, que prohibiría fumar dentro de
los apartamentos, muchos residentes se mostraron abiertos a dar su opinión, y
algunos criticaron lo que piensan será una invasión a su privacidad. Al
puertorriqueño Israel López, de 73 años, le molesta que “quieran mandar en la
casa de uno”.
Su esposa Zoraida Rivera, de 55 años, reconoce que
fuma dentro de su apartamento, en los pasillos y frente al edificio, pero
aceptaría seguir la ley. “Uno siempre debería fumar abajo. Hay niños en otros
apartamentos y el humo viaja por las ventanas o debajo de las puertas”.
Jessica Frías, que trabaja como enfermera en un
hospital de niños, piensa que el estado no debería meterse en los asuntos
privados de la gente. “Me molesta cuando fuman en los corredores, pero no
dentro de sus apartamentos”.
Otro de los residentes que no está muy conforme con
la medida es Gilberto Camacho, de 63 años, que se preguntó: “¿Cómo forzar a una
persona mayor o discapacitada a que baje a fumar?”
Un trabajador de limpieza de NYCHA desde hace 22
años, que se identificó sólo como Miguel, dijo que “lo mejor es que no fumen,
pero si es su apartamento, tienen el derecho de decidir porque pagan renta”.
Desde la prohibición de fumar dentro de las áreas
públicas de los edificios, Miguel ha visto que fuman menos, pero el problema
sigue. “La gente se queja pero algunos fuman cigarrillo o marihuana en los
corredores o en las escaleras. Es mejor no meterse en problemas con muchachos
rudos, algunos que ni viven ahí”.
El dominicano cuenta que ha visto a residentes que
les piden que con cortesía que no fumen y “los muchachos hacen caso y se van”.
Joaly Cruz, un fumador de 25 años y también de
origen dominicano, valora la ley por la preocupaciones de salud y “el humo que
se mete por todas partes y si es vivienda pública, deberías obedecer la ley
porque es público”. Añade que ve gente fumando en los corredores y le molesta
porque como fumador puede cargar la culpa ajena.
Sin
sanciones
La presidenta de NYCHA, Shola Olatoye, indicó que
todavía era muy temprano para hablar de sanciones con el objetivo de hacer
respetar la nueva norma, pero insistió en que debía “ser un esfuerzo de los
residentes de llegar a acuerdos entre sí y no del Departamento de Policía ni de
los empleados de NYCHA”.
Olatoye enfatizó en que hay un impacto negativo en
la calidad del medio ambiente, la calidad de vida y la salud por el humo ajeno.
“En tanto revisamos las propuestas de la HUD queremos asegurar que nuestros
residentes sean una prioridad”.
NYCHA insistió en que lo fundamental es buscar un
tratamiento integral al problema que incluya diálogos con los residentes que
fuman y quieren dejar de hacerlo.
Según el Centro para el Control y Prevención de
Enfermedades (CDC), fumar cigarrillo mata a 480,000 estadounidenses cada año.
La nueva ley federal impactaría a más de 940,000
unidades de vivienda pública en todo el país, incluyendo más de 500,000 que
están habitadas por personas de la tercera edad.
Guerra contra el cigarrillo
A nivel de NYC
2003: El ex alcalde Bloomberg aprobó el Acta de Aire
Libre de Humo (SFAA) que prohibió fumar en todos los lugares de trabajo y de
recreación, incluyendo bares y restaurantes.
2009: El SFAA se expandió al prohibir fumar dentro
de centros de salud o en la entrada de éstos, bajo el gobierno de Bloomberg.
2009: El Concejo aprobó la prohibición de la venta
de productos con sabor a tabaco en la ciudad, bajo el mando de Bloomberg.
2011: Se prohibió fumar en parques, playas y plazas
peatonales, también durante el mandato de Bloomberg.
2013: El Concejo prohibió la venta de productos de
tabaco a menores de 21 años, convirtiendo a NYC en la primera grande ciudad o estado en los Estados Unidos
en hacerlo.
2013: Se introdujo una extensión del Acta de Aire
Libre de Humo (SFAA) para prohibir también el uso de los cigarrillos electrónicos en ciertas
zonas.
2013: La Concejal María del Carmen Arroyo y el ex
alcalde Bloomberg, introdujeron la legislación Sensible Tobacco Enforcement
Policies (STEP), para combatir el contrabando de tabaco.
A nivel del Estado
2003: Siguiendo los pasos de la Ciudad, el Estado
pasó la legislación para prohibir que se fume en bares, restaurantes y otros
espacios públicos.
2011: Se prohibió fumar en las plataformas de tren
del Long Island railroad y del Metro North.
2012: El gobernador Andrew Cuomo prohibió que se
fumar a menos de 100 pies de distancia de la entrada de escuelas públicas y
privadas.
2012: Cuomo
prohibió que se vendieran cigarrillos electrónicos (e-cigarrettes) a menores de
18 años.
Las
cifras
58 millones de estadounidenses, incluidos 15
millones de niños, están expuestos al humo ajeno, según la Oficina del Cirujano
General de EEUU
228 mil unidades se han beneficiado desde 2009,
cuando la HUD animó a los edificios públicos del país a crear zonas libres de
humo. De concretarse la nueva ley 940,000 unidades se verían beneficiadas. 100
mil incendios son causados por el fumar anualmente, lo que resulta en 500
muertes y daños a la propiedad estimados en $500 millones.
14% de 1,209 residentes de NYCHA encuestados en
2012, respondió que fumaba. Un 24% dijo que al menos un miembro de su familia
fumaba dentro del apartamento.
Por
JOAQUÍN BOTERO/El Diario La Prensa


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